Espacio para el intercambio de experiencias en gerencia pública, con énfasis en el Sector Salud y en el componente humano de la misma. La interacción humana es crucial para cualquier asunto de la vida. Aspiramos, con el aprendizaje de nuestras experiencias y las de otras personas con quien compartamos o hayamos compartido, más la incorporación de los avances del conocimiento teórico y filosófico en materia de intersubjetividad, ayudar a enriquecer y fortalecer el campo de lo público
domingo, 25 de abril de 2021
Covid-19 Venezuela, perspectiva desde lo personal
lunes, 22 de febrero de 2021
Covid Venezuela, primer año: La epidemia crece
El próximo 13 de Marzo se cumplirá un año de la notificación oficial de los primeros casos de Covid en Venezuela. Para nosotros el año 2021 inició con contagio por Covid, cuadro moderado con afectación pulmonar importante que requirió hospitalización domiciliaria por dos semanas y tratamiento muy costoso, el cual fue asumido personalmente con apoyo familiar y de amigos cercanos.
La epidemia en Venezuela se mantiene activa, la versión oficial desde Octubre pasado fue que “la curva se aplanó”. Luego de decretar una flexibilización durante todo el mes de Diciembre, ahora la versión oficial es que en Enero han aumentado los casos porque “nos volvimos locos en Diciembre”, sin embargo se acaban de decretar dos semanas de flexibilización a propósito de los carnavales.
Una primera realidad es que la epidemia no ha tocado al país con la fuerza que nos imaginamos y que el colapso hospitalario profundo no ocurrió como lo imaginamos, aunque obviamente por la crisis sanitaria existente siempre hemos estado en un colapso, que se ha expresado en la atención de los casos graves, conocemos por diversas vías que los hospitales han estado llenos de pacientes Covid y que en algunos momentos no se han admitido nuevos pacientes que requieren hospitalización por no haber camas disponibles lo cual ha llevado al clásico "ruleteo" por varios hospitales hasta lograr su ingreso en alguno, por ello se ha conocido que en algunos hospitales se han tenido que ampliar las áreas de hospitalización para Covid, también hemos sabido que en varios hospitales han faltado los insumos para atender los pacientes que han enfermado por Covid.
Para esta baja intensidad de la epidemia en comparación con otros países latinoamericanos parecidos a nosotros, algunas de las explicaciones que se han dado han sido la parálisis económica del país en general, incluso mucho antes de la epidemia y la falta de movilidad de la población por la falta de gasolina.
Se ha sabido de muchos casos y muertes, bastante más de los que reconoce el gobierno, por cuadros respiratorios compatibles con Covid no registrados como tales oficialmente, pero visiblemente el país no ha sido devastado por la epidemia.
Otro tema es cómo la población se ha enfrentado a la epidemia, a la enfermedad y la muerte sólo con el atenuante poblacional de su baja intensidad en casos y por ende menos muertes de las esperadas, pero la intensidad del problema para las familias a los que se le ha enfermado un miembro ha sido enorme.
A la baja intensidad de la epidemia, se suma el hecho cierto de que la mayoría de los casos son leves y manejables ambulatoriamente y con cuidados comunes, sin embargo un asunto grave ha sido la dificultad económica del manejo de la enfermedad para la mayoría de la población, aún siendo casos leves.
El curso relativamente benigno de la epidemia ha evitado un escándalo político, aunque no evitó la crisis sanitaria en la que nos encontramos.
¿Cuál es la gravedad de la situación?
1. Muchos casos y muertes por patología respiratoria compatible por Covid no registrados por el sistema público de salud. Incoherencias estadísticas en las que, por ejemplo durante todo el año, aunque aumentara el número de casos, nunca aumentaron las muertes, mostrándose una curva de mortalidad aplanada en todo el período
2. Una parte importante de la población ha enfrentado sola la enfermedad con remedios caseros y/o con medicamentos comprados por ellos mismos en las farmacias con sus propios recursos, muchas veces sin atención médica. Al principio el gobierno habló mucho por los medios de comunicación de universalidad y gratuidad de la atención de la epidemia y hospitalización de todos los casos y contactos, hoy la presencia en los medios se ha limitado a un reporte formal diario y programas en los medios de balance semanal
3. El tema de los casos que se agravan es dramático, implica un enorme gasto, manejados en casa. Se enfrenta el problema al detal, en soledad, sólo con la familia cercana. Es visible la desesperación de la gente pidiendo dinero por las redes sociales para enfrentar el problema
4. El tema de la vacunación es de altísima importancia. El gobierno ha informado desde el año pasado que adquirió la vacuna rusa para 10 millones de personas, hace pocos días llegó un pirmer lote para 50 mil personas. Ya se inició la vacunación en personal de salud de primera línea para Covid, no está claro el plan, el gobierno ha hablado de que las próximas prioridades serán funcionarios gubernamentales que “hacen actividad de calle”, entre ellos brigadistas, militares, policías y diputados. Consideramos este tema de importancia vital, además de ser la única vía real para controlar la epidemia, nuestra historia de vacunación no ha sido muy halagüeña y nunca nos hemos enfrentado a una meta de vacunación en un plazo relativamente corto estimada entre 18 y 20 millones de personas, por lo que sólo mediante una estrategia ampliamente inclusiva con participación de toda la sociedad, nos podremos acercar a la meta. Se ha hablado de que están avanzando acuerdos políticos entre gobierno y oposición para ingresar a la estrategia Covax de OMS que nos permitiría vacunar a 6 millones de personas, lo cual por supuesto es auspicioso, pero obviamente esta cantidad está bastante lejos de la meta. Si este asunto no se maneja con la amplitud, capacidad y realismo requerido podríamos vivir una larga travesía con Covid, que ya se acerca al año y que podría durar mucho más, siendo la inmensa mayoría pobre o con pocos recursos la que sufriría más los efectos devastadores de esta terrible pandemia.
lunes, 2 de noviembre de 2020
In Memoriam Santos Méndez
A SANTOS MÉNDEZ lo conocimos en Mérida a mediados de los años 70. Llegó junto a otros compañeros procedentes de El Tigrito, estado Anzoátegui de donde eran oriundos: SANTOS LÓPEZ, HÉCTOR GUARIMÁN, FRANK PAYARES, entre otros. Eran militantes políticos de izquierda que en su juventud se sumaron a los GAR, grupo político de izquierda fundado entre otros por Rafael Iribarren, ex militante de COPEI y ex fundador de la Izquierda Cristiana, otro grupo político de izquierda de la época que para ese momento había desaparecido.
Vinieron a estudiar en la ULA como nosotros, que ya estábamos en Mérida desde 1.970.
Santos no concluyó sus estudios. Muy pronto se fue a Ciudad Guayana a la militancia política y sindical. Comenzó a trabajar en SIDOR y en 1.979 forma parte de la plancha del movimiento Matanceros, encabezada por Andrés Velázquez, donde resultó electo Secretario de Organización de SUTISS, en una fórmula unitaria de izquierda.
Esto lo consagró históricamente como uno de los líderes sindicales del hierro en Guayana, en esa época que fue emblemática en el movimiento sindical venezolano.
Fue un hombre crítico, unitario y valiente. Honesto al máximo. Con nosotros militó en el GAR hasta 1.984 que junto a Limin Wu, Alberto Rondón y yo, acordamos por amplia mayoría de su Dirección Nacional, disolver dicha organización, en contra de la opinión de su fundador. El pequeño partido se disolvió sin traumas luego de sucesivas divisiones y su total pérdida de vigencia y pertinencia.
Santos, por razones personales, durante un tiempo se fue de Guayana y trabajó en la industria petrolera en Barinas y luego en Cabimas. En esos tiempos convivió con nosotros un tiempo en el Sur del Lago de Maracaibo, en la llamada zona panamericana de Mérida, cuya ciudad principal es El Vigía.
Luego de unos años se regresó a Guayana y se incorporó al equipo de gobierno de Andrés Velásquez, que en ese momento era gobernador de Bolívar. La última vez que lo vimos fue entre 1999 y 2000, que nos visitó en Caracas en el Ministerio de Salud. En esa oportunidad compartimos él, Alberto y yo una tarde, en que lo acompañamos a Los Teques a ver su Hija María Virginia. En esa oportunidad nos contó que estaba trabajando en una alcaldía en el interior del estado Bolívar.
Luego no supimos nunca más de Santos, hasta la semana pasada que nos enteramos de su sorpresivo fallecimiento para nosotros. Desconocemos las circunstancias en las que falleció, sólo nos enteramos de que gente del movimiento sindical y del mundo político guayanés le rindió un modesto pero significativo homenaje póstumo, como figura política y sindical emblemática de la zona.
Santos era joven para morir, tendría un poco más de 60 años. Desde el mayor afecto, sentimos un profundo dolor por su deceso y de esta manera nos queremos sumar a la gente que lo quiso, lo recuerda y reconoce como ser humano y como hombre de lucha.
¡Paz a sus restos!
lunes, 19 de octubre de 2020
Breve análisis de nuestra actividad física
Desde la juventud hemos hecho actividad física no competitiva más o menos constantemente, con algunos períodos de receso. Comenzamos cuando estudiábamos en Mérida (20) y progresivamente tuvimos cierta disciplina para dicha actividad. En 2001, a raíz de una aparente HTA nuestro cardiólogo MR constató que estábamos bien entrenados a través de una prueba de esfuerzo, estableció que sólo había una HTA emocional y dio algunas pautas para la actividad física, incluso compramos una caminadora. Desde 2013 en que MR nos evaluó de nuevo y encontró HTA en esfuerzo, sugirió ajustes y más constancia en dicha actividad y así lo hicimos. En 2017 comenzamos a registrarla. Este es el cuarto año consecutivo. Hoy estamos por cumplir 68 años.
Establecimos unas normas a saber:
o
Caminatas
de 6Km en 60 minutos de tiempo (sugerido por MR). Al final se establecieron 75
minutos
o
Mínimo
3 por semana
o
Norma
7 cada dos semanas. Día por medio promedio
o
Ideal
4 por semana
o
Máximo
ideal 5, sobrado 6, ultra 7
Con base en esto se fue definiendo en la práctica lo siguiente:
o
Mínimo
3x52=156 caminatas/año
o
Norma
7x26=182 caminatas año
o
Norma
efectiva Máximo 26 norma/año
o
Promedio
caminatas norma 3,5/semana
o
Ideal
4x52=208 caminatas año
o
Caminatas
promedio ideal 4/semana
o
Ideal
Minutos/semana= 300 (según el máximo establecido por OMS)
o
15.600
minutos/año total
o
Máximo posible 365 caminatas/año
o
Promedio
máximo 7/semana
o
Minutos
máximo/año 27.375
o
Kms máximo año 2.190
Veamos año por año:
|
Parámetro |
2017 |
2018 |
2019 |
2020*
Sem
42 |
|
Total
caminatas/año |
157 |
272 |
287 |
264 |
|
Sem/Caminatas/minimo |
32 |
49 |
52 |
42 |
|
Semanas
sin caminata |
4 |
2 |
0 |
0 |
|
Prom
camintas/sem |
3,02 |
5,23 |
5,52 |
6,29 |
|
Norma
efectiva |
12 |
25 |
26 |
21 |
|
Total
minutos/año |
15.316 |
20.125 |
21.525 |
19.800 |
|
Prom
minutos/sem |
295 |
387 |
414 |
471 |
|
Total
Km/año |
1.260 |
1.615,6 |
1.722 |
1.584 |
|
Promedio
Km/semana |
24,23 |
31,07 |
33,12 |
37,71 |
Hay una tendencia a mejorar año a año. Caminatas totales 2017 por encima del mínimo (156), de 2018 en adelante por encima de la norma (182) y del ideal (208).
Semanas con caminatas/mínimo comenzó en 2017 con 32 (61,54%), hasta llegar en 2019 al 100%... faltan 11 semanas para concluir 2018 y hasta ahora lo hemos logrado en el 100% de las semanas transcurridas.
El número de semanas con al menos una
caminata, fue en 2017 de 48, sólo en cuatro no tuvimos ninguna caminata, en
2018, fueron 50 semanas con al menos una caminata, en 49 de las cuales
logramos el mínimo de 3 y en 2019 no sólo tuvimos caminatas en las 52 semanas,
sino que todas estuvieron en el mínimo establecido o por encima. En lo que va
de 2020, en el 100% de las semanas transcurridas (42), hemos obtenido caminatas
en el mínimo de 3/sem (1) o por encima (41).
El promedio caminatas/semana ha subido
de 3,02 en 2017 a un máximo de 6,29 al día de hoy, faltando 11 semanas para
terminar el año 2020. Desde 2018 hemos superado las 5 Caminatas promedio por
semana, que están dentro del máximo establecido por OMS (5 caminatas de 60 minutos cada una, para un total de 300
minutos a la semana).
La norma efectiva cumplida, ha subido de 12
(46,15%), a 26 (100%) en 2018… falta esperar cómo concluye el 2020, en la que hasta ahora llevamos un 100% de cumplimiento.
El total de minutos por semana ha superado el 100% (15.600) en 2018-2020. En 2017 se cumplió un 98,18% de la meta.
El promedio de minutos/semana ha estado por encima de la meta de 300 desde 2018-2020, siempre en ascenso, sólo en 2017 el promedio de minutos por semana estuvo un poco por debajo de lo establecido (295).
El promedio de Km/semana ha ido in crescendo
desde 2017 a 2019, con una tendencia favorable en 2020, el cual aún no concluye. El mínimo ha sido el de 2017 (24,23), que equivale a algo más de 4 caminatas por semana, el cual es el número definido como ideal.
En cuanto a Km totales/año, en todos
los años hemos estado por encima del máximo/norma de 1.092 Km y de los 1.248 ideales.
En conclusión, la meta ideal es 4
caminatas por semana (4x52=208/año), de 6 Km cada una (6x208=1.248Km/año), 300
minutos por semana (300*52=15.600/año).
Todo lo que esté por encima de esto
hasta el máximo posible de 7 caminatas por semana, 365 por año, de 6 Km cada
una, 2.190 Km/año y 300 minutos por semana, 27.375 minutos/año, sería
superior a lo establecido como ideal para lograr un máximo beneficio en
la salud, según OMS.
domingo, 11 de octubre de 2020
Covid-19 en Venezuela ¿Se aplana la curva?
Presentamos quinto corte comparativo de la Pandemia en América Latina, según las cifras oficiales globales de hoy: 37.541.094 casos y 1.078.599 defunciones
Venezuela baja del lugar 13 al 14
en número de casos, lo cual significa que mejoró un puesto con respecto al
corte anterior. Costa Rica, que en el corte anterior estaba en el lugar 14,
subió al 12, es decir, empeoró dos puestos con respecto al corte anterior.
En el
corte anterior (13 de Septiembre) Venezuela tenía 59.630 casos a partir de la
primera notificación de casos el 13 de Marzo (163 días). Hoy tiene 82.453, es
decir, el crecimiento durante este período
fue de 38,27%en un período de 28 días, lo cual indica un aparente
desaceleramiento importante en el número de casos. Llama la atención, que de los
dos períodos anteriores en los que se cuadruplicaron los casos en períodos de
34 y 45 días respectivamente, haya hoy una reducción tan importante en el
incremento de casos, sin aparentes nuevas medidas de control.
Las muertes también se
desaceleraron en este período, aunque en menor proporción que los casos: para
el 13 de Septiembre hubo 477 defunciones y hoy tenemos 691. Es decir, 45% más
defunciones en los últimos 28 días, que los ocurridos en los primeros 163 días.
El número de casos por millón de
habitantes subió de 2.098 a 2902, o sea, en 28 días ocurrieron un 38,3% más
casos por millón de habitantes, que en los primeros 163 días.
La epidemia continúa
creciendo, aunque se ha desacelerado su crecimiento y a siete meses de su inicio, pareciera entrar
en un crecimiento más discreto, abandonando la tendencia exponencial anterior.
Hoy el foco principal se ha trasladado a Carabobo, donde además parece haber un crisis de gobierno en el ejecutivo regional, que afectó directamente al sector salud, con la destitución y detención de dos de las principales autoridades regionales.
Parecieran haber
muchos casos que no son atendidos ni registrados por el sistema de salud. Una
parte importante de la población está tratándose sintomáticamente en casa y los
de más recursos en el sector privado. Las autoridades sanitarias ya no insisten
tanto en que todos los casos y contactos así sean asintomáticos, sean
hospitalizados como habían dicho en principio.
En relación a las
defunciones, pareciera que continúan ocurriendo muchas de ellas sin diagnóstico.
Hoy día se habla mucho de muertes “con síntomas asociadas a Covid” no
desmentidas ni confirmadas por el gobierno
Las versiones
oficiales son incompletas y a veces caen en contradicciones autoridades
nacionales, regionales y municipales. Por ejemplo en Carabobo, donde en los
últimos días el gobierno central ha señalado que es la entidad con mayor número
de casos, la gobernación guarda un silencio sepulcral y algunos alcaldes
informan sobre la gravedad de la situación en su jurisdicción. No se sabe el
número total de casos y defunciones en el estado y en los respectivos
municipios. Sólo el Alcalde de Guacara declaró que en su municipio han ocurrido
30 defunciones, tres de ellas en los últimos días.
El gobierno nacional
habla de un nuevo “aplanamiento de la curva” y pareciera que en la opinión
pública el tema ha perdido énfasis, dadas otras situaciones sociales más graves,
como son la inflación, la escasez de gasolina o las severas fallas en servicios
públicos y la cercanía de un proceso electoral parlamentario, que luce conflictivo
en medio de una crisis política severa
sábado, 10 de octubre de 2020
Mis vivencias familiares con el COVID
Brote uno: A finales de Agosto mi hija mayor me escribe desde Caracas informándome que en el apartamento contiguo al de ella en el piso de arriba, hay una señora con Covid y que le consultaron a su mamá que es médica. Les sugerí cero contacto directo con la paciente. El 02 de Septiembre muere la señora, tenía 82 años. En esa casa hubo dos casos más. Mucha angustia en casa de mi hija, hablé con su mamá y estaba muy preocupada, le expliqué que si no había contacto directo con esas personas y se tomaban las medidas respectivas al salir a las áreas comunes, no tenía por qué haber contagio. Afortunadamente no hubo contagio de ellos, mi hija (44), su madre (68) y su hijo (11). Comentaron que iban a hacer un muestreo en el edificio, que nunca ocurrió
Brote dos: el 20 de Septiembre informa mi segunda hija que vive en Mérida, que su concuñado, quien vive en un conjunto de viviendas con ellos, resultó positivo a Covid por PCR, a quien le tomaron muestra en su trabajo en el futbol profesional. En los previos a un partido de la copa libertadores hicieron pruebas y resultó positivo el director técnico del equipo. Luego hicieron más pruebas y resultaron positivos 14, entre ellos el concuñado de Laura. En esa comunidad familiar viven 12 personas, 4 ancianos, 4 niños uno de ellos diabético tipo 1 y dos parejas, una de sus integrantes sufre de obesidad importante. Tomaron medidas en sus domicilios, fueron tratados por vía particular, por médicos del HULA, con los protocolos respectivos y transcurridos todos estos días, el paciente no ha tenido síntomas y ningún otro residente tampoco. No se hicieron pruebas para Covid a ningún otro de los 11 restantes
Brote tres: el miércoles 30 de Septiembre mi hija menor que vive en Valencia, nos informó que su primo con quien trabaja, de 47 años, tenía síntomas de Covid. Ya, en el último mes, se habían presentado dos casos en una de las tiendas y en la oficina central, sin aparente contagio de otras personas. En efecto le diagnosticaron Covid leve a moderado, con signos tomográficos de neumonía viral y está siendo tratado por vía privada, en la modalidad de hospitalización domiciliaria. El enfermo tuvo contacto directo por varias horas con 9 personas en casa de su hermana mayor, entre ellos mi hija y dos niños, el día anterior a que comenzaran los síntomas. Mi hija nos visitó al día siguiente de tener contacto con su primo, a propósito de la atención de su abuela que sufrió un accidente en días recientes. Se quedó a dormir en nuestra casa esa noche donde vivimos su abuela (88), su mamá (63) y yo (67) y al día siguiente nos llevó al médico con la abuela y nos trajo a casa. Un par de días después nos enteramos que otra persona que trabaja en la misma tienda donde trabaja el enfermo, comenzó también con síntomas de Covid, se aisló en su casa y se está tratando sintomáticamente. Al día de hoy han pasado 13 días del contacto con el paciente y ninguna de las 9 personas ha tenido síntomas, nosotros tres tampoco hemos tenido síntomas. En este caso nadie se ha hecho pruebas para Covid
lunes, 28 de septiembre de 2020
A Fernando Lobo Archila. In memoriam
Fernando. Tenía años que no sabía de ti. El viernes 25 de Septiembre, me enteré por las redes sociales que habías fallecido el día anterior en el Hospital Central de San Cristóbal a causa del Covid. Me afectó mucho porque te consideraba joven para morir por ese terrible flagelo. De inmediato le avisé por mensajes a algunos de los que te conocían. Sólo me respondió Rita Tucci. Eras menor que yo, debías estar por los 60. Este terrible hecho me motiva a escribir sobre la situación en la que estamos y sobre asuntos relacionados con la salud, las enfermedades y la muerte.
Me siento en deuda contigo. Hace varios años. Por allá por 2005 o 2006 me llamaste para pedirme ayuda por un problema laboral de tu esposa. Yo estaba en un alto cargo en el Ministerio de Salud. Me dijiste que ella era enfermera y trabajaba en el mismo hospital en el que falleciste. No recuerdo si te pude ayudar. Supongo que no lo hice. Cuando uno ocupa esos cargos, la dinámica lo rebasa y aunque sea de buen corazón y quiera ayudar a la gente, más a los amigos, muchas veces no puede y ni siquiera se da cuenta. Tampoco pude pedirte disculpas, si no logré ayudarte a ti y a tu esposa. Lo hago ahora por aquí, aunque ya no podrás disculparme ni contarme qué pasó en esa ocasión.
En los últimos años estuve revisando en las redes sobre ti. Me di cuenta que eras un destacado locutor deportivo de tu estado, una figura pública en tu ciudad.
Siempre fuiste líder. Un líder sobrio, inteligente, humilde. Cuando te conocí eras líder estudiantil de la ULA. Coincidimos en inquietudes políticas de la juventud. Transitamos unos años juntos. Fuiste líder de una muchachada entre los cuales había gente muy cercana a mí afectivamente.
Yo trabajaba en El Vigía y allí hacía vida social. Teníamos responsabilidades públicas en el Concejo Municipal de la ciudad. Recuerdo que allí nos acompañó unos meses Mauro Lamus, que había sido tu compañero de estudios y de luchas.
En 1984 fuimos reelectos para ese Concejo Municipal. El día de nuestra juramentación nos enteramos que había fallecido alguien en tu casa en San Cristóbal, creo que fue tu padre. Íbamos a ir a acompañarte pero hubo un terrible accidente cuando Blas Vielma trasladaba a un grupo de teatro que había estado en el acto de juramentación. Ello llevó a dividirnos. Rita y sus hermanas se fueron a San Cristóbal a acompañarte y los demás nos quedamos a atender a los heridos. Entre ellos estaba Antonio Camacho, campesino luchador social de la zona panamericana de Mérida.
Esa misma tarde hubo otro accidente peor que el anterior. Murieron la mamá y dos hermanos de Blas, que se trasladaban a El Vigía a verlo. Él y su esposa habían resultado heridos. Fue un día terrible.
Recuerdo que tu primera esposa falleció muy joven, creo que en San Cristóbal por un embarazo ectópico y te quedaste viudo con un hijo pequeño. Por las redes vi a un Fernando Lobo joven muy parecido a ti, no se si fue ese el hijo que te quedó de ese matrimonio.
Estos son tiempos muy difíciles. No sé si te incluyeron en las estadísticas en las que el gobierno se basa para decir que la curva está aplanada y que somos el país del continente que mejor hemos manejado la pandemia. Pero por ser figura pública, hasta en tu muerte, has dado la cara por tantos anónimos que enferman o mueren en nuestro sufrido país sin que nadie se entere, sólo sus familiares directos y amigos cercanos.
Uno de ellos fue Antonio Camacho, el campesino que se accidentó ese día de 1984 en que falleció tu padre. Murió hace un mes en El Vigía de Covid. Tenía 94 años. Lo enterraron a las 10 de la noche junto con otro fallecido por la misma causa y sus familiares no pudieron estar presentes. Tampoco fue incluido en las estadísticas oficiales. Llegó muriéndose al hospital y sólo le dijeron a sus hijas que había muerto de Covid.
Tu muerte para mí fue una sorpresa muy dolorosa. Fuiste un buen hombre y un gran líder en todas las facetas de tu vida ¡Hasta siempre querido amigo!
domingo, 13 de septiembre de 2020
Covid-19 Venezuela. Seguimos en expansión
Venezuela se mantiene en el lugar 13 en número de casos, lo cual significa no empeoró con respecto al corte anterior.


