Este año 2017 ha sido bastante acontecido
en los temas de la salud de la familia y los amigos. Comenzamos con la
despedida de Hugo Apolinar el pasado 07 de Febrero. Luego, en Mayo se nos
presentó la emergencia con Porfirio y ahorita estamos centrados en apoyar a
Elis Echeverría, el esposo de Miriam Contreras, cuñada entrañable que se le ha
presentado un problema de Próstata y se vinieron de la aldea San Pedro, Tovar,
estado Mérida donde viven, a nuestra
casa en Valencia, a un tratamiento de radioterapia, casualmente en el mismo
sitio en que recibió tratamiento Hugo.
Esta ocasión familiar y de salud ha sido una oportunidad invalorable para compartir con tan queridos familiares.
Elis y Miriam son una pareja
inseparable, que tuvieron dos hijos y ya tienen tres nietos. Trabajan la
agricultura en San Pedro donde viven. Gente muy decente e inteligente. Practicantes
de un catolicismo muy especial, que nos legó el padre José Goor, querido
sacerdote de esa comunidad, quien acaba
de morir en un inesperado accidente de tránsito, mientras ellos estaban acá
luchando por su salud y alentados por él.
La vida nos ha permitido
conocernos más, cultivar nuestra relación familiar, compartir vida en estos
casi tres meses y luchar juntos por la salud, a edades en las que la salud es
el centro de nuestras vidas.
Estoy seguro que esta convivencia nos ha cambiado a ambas parejas (Dora y yo), con la compañía cariñosa de Carmen Teresa mi madre y Mariangela, nuestra hija menor. Ya habíamos vivido una experiencia similar con Hugo y Carmen su esposa a propósito de su enfermedad, lo cual nos ha ayudado mucho para enfrentar este nuevo reto.
Aun nos quedan tres semanas de
tratamiento, pero todo va bien, Dios mediante. Este año tanto Hugo, como Porfi
y Elis, hemos podido avanzar en la búsqueda de la salud con el apoyo de Marilyn
Diluca, quien desde el INN ha ayudado y sigue ayudando a mucha gente en sus
diversas problemáticas de salud y de diverso tipo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario